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SER PADRES POR 4 SEMANAS…

Con o sin permiso, los niños siguen naciendo.

Y los padres…padres son.

paternidad

La conocida Ley de Igualdad, Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, reconoce un permiso de paternidad de 13 días por nacimiento, adopción o acogimiento. Días que pueden sumarse a los 2 que fija el artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores. De ahí que se hable de 15 días en la calle aunque se confunda el origen y el concepto de cada uno de estos dos permisos: un derecho que genera suspensión del contrato y que implica un subsidio por parte de la Seguridad Social (los 13 días), y un permiso retribuido por parte de la empresa (2 días). Pero siguiendo la línea filosófica de esta Ley de Igualdad, también consideraba políticas activas que hicieran efectivo el principio de igualdad, previendo la ampliación del permiso hasta las 4 SEMANAS. Una ampliación que pretendía equiparar nuestro sistema con las políticas de los países vecinos que llevan años adelantados en este tipo de cuestiones (un año en Alemania o de 1 a 3 años, por ejemplo, en Austria).

Sin embargo, contemplar dicho aumento del permiso y, su incremento en determinados supuestos (20 días cuando el nacimiento, adopción o acogimiento se produjera en familias numerosas) a través de mecanismos como las Leyes de Presupuestos Generales del Estado (año 2009 si somos concretos), no ha sido suficiente. El desembolso económico que supone esta medida de conciliación exigía y, sigue exigiendo, un esfuerzo importante que ha sido cuestionado los últimos años debido a la crisis. Es más, ya sea mediante algún Real Decreto Ley de medidas urgentes o a través de las Disposiciones Finales en cada Presupuesto General del Estado, se ha ido demorando la ampliación del permiso, prorrogándolo y llegando así a vulnerar principios básicos de la ciudadanía como la confianza, la buena fe o, incluso, la seguridad jurídica.


Pero parece ser que finalmente esta ampliación verá la luz. Y tras un periodo de gestación más largo de lo habitual, nacerá a partir del 1 de enero de 2017 (inicialmente previsto para 2011). Eso sí, por cesárea, y con un coste aproximado de 235 millones de euros en 2017. Pero todavía debemos dar más pasos, logrando que tanto la maternidad como la paternidad se equiparen por completo, que sean iguales e intransferibles, y que no se obligue a acogerse al derecho de forma ininterrumpida.

DESCANSO POR MATERNIDAD

En el caso de la maternidad, desde 1989 la duración del permiso es de 16 semanas (112 días) frente a las 14 semanas de duración establecidas por la Directiva Europea 92/85/CEE, de 1992,. Asimismo, el período de descanso obligatorio para la madre tras el parto es de 6 semanas (2 semanas según lo marcado en la Directiva mencionada).

Hay que mencionar que hace años también hubo una propuesta a nivel de la Comisión Europea para ampliar el permiso de maternidad a 18 semanas remuneradas (6 semanas con el 100% del salario y el 85% el resto) siguiendo recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo. Un texto, aprobado por el Parlamento en 2010 en el que incluso se proponía extender el permiso a 20 semanas con un 100% del sueldo de la madre. No obstante, todo quedó en agua de borrajas, y se abandonó la propuesta de Directiva (cierto es que el Parlamento Europeo, en mayo de 2015, volvió a solicitar a la Comisión que se retomara la Directiva sobre maternidad).

Lo que sí sabemos hoy es que España se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea (23 semanas). Y que aunque se amplíe el descanso por paternidad, sigue habiendo diferencia (16 semanas frente a 4), así que debe culminarse la intención existente de equiparar los dos permisos a 16 semanas para cada uno en 2018.

NO OLVIDEMOS, eso sí, que la igualdad y la responsabilidad compartida en materia familiar son aspectos que van más allá de disfrutar o no de descanso. Equipararlos, ampliarlos lo máximo posible, supone la capacidad de ejercer esta responsabilidad de ser padres. Pero al igual que hay que apoyarse y cooperar en la limpieza de la casa, las tareas domésticas, o la organización y el funcionamiento del hogar en general, tener hijos supone una prueba que representa la esencia del ser humano.

Uno no es padre para 4 semanas. Es para toda la vida.

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